Soltar

lunes, 28 de abril de 2008

Ayer escuché en la radio una canción de las que me grabaste en un disco para Porchino. Esas canciones otoñales que tú preferías decirles crepusculares. Recordé lo lindo y cálido que alguna vez sentí.

A pesar que estaba un poco resfriada fui a dar una vuelta en el auto. El otoño también regala paisajes hermosos. El paisaje del camino de Santa Rita en la comuna de Pirque realmente estuvo maravilloso; los árboles gigantes soltando sus hojas naranjas y el viento lanzándolas contra el parabrizas de mi auto... realmente un espectáculo. Pensé que te habría gustado y rápida y estúpidamente cruzó por mi cabeza la idea de volver a verte. Por un instante quise tenerte a mi lado y compartir el placer que entraba por mis ojos y escuchar tu voz alegre colocándole bonitos adjetivos al evento.

Tal vez ya estoy olvidando lo malo que fue, tal vez ya te perdoné. Sabías que yo iba a hacer un blog con este nombre, así que tal vez un día te encuentres con estas palabras. No quiero volver a repetir esta historia ni creo que necesite volver a hablar contigo. Ya entendí lo que pasó y cada día me perdono más. Por momentos te amé de verdad, pero no quiero volver a vivir algo así. Ni las palabras ni las promesas hacen los lazos. Agradezco que ya no haya nada que nos ate.

0 comentarios: