He hecho algunas cosas que nunca debí hacer. Cosas que últimamente he recordado y que tuve mucho más que suerte, sin duda ya no sería Marlencita para mucha gente. Pero ha pasado tanto tiempo y tan poco tiempo. Al recordar algunas cosas me desconozco y me reconozco.
Ahora me pregunto si he cambiado de verdad, si acaso nunca más volveré hacer "esas cosas" que le dieron trabajo extra a mi ángel de la guarda y a los del resto. Si volveré a sentirme de tal forma que desee tentarme a vivir de un modo equivocado.
Autoperdón y olvido, ya que nada dejó consecuencias graves. Pero todavía siento que alguna vez los efectos de mis descontroles dejaron tristes vivencias para mí y otros. Pero ya pasó ya no es parte de este ahora.
Siento que estoy en una transición, en el salto de gacela como diría JaneAnn Dow, cuando no hay nada ni nadie, cuando has decidido lanzarte, pero no sabes dónde caerás, cuando no hay nadie, cuando necesitas la fe porque es la única evidencia de que existe otro suelo. Un antes y un después.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada