Sigo siendo yo.

jueves, 8 de enero de 2009

Hoy en la mañana, como muchas mañanas, me ecuentro con un gran grupo de compañeros que llegan en el bus y escucho mi nombre repetidas veces, muchas veces. Después voy a diligencias por diferentes oficinas y de nuevo "hola, Marlene". Me atrevería a decir que de 400 personas, 350 sabe cómo me llamo, la mayoría es muy amable conmigo y si debo hacer cualquier trámite, a mí me resulta en tiempo récord, porque a la mayoría le simpatizo y casi todos me conocen. Tengo cierta fama.

Y ha sido así desde el colegio, sin embargo no hay tanta gente en mi vida y pocos cercanos. Con el tiempo me volví muy selectiva y mañosa. Mi mal genio me ha hecho perder a algunas personas y ayer se me arrancaron las palabras como si escupiera pepas de sandía, como si me sacara un tapón de la garganta. Eso tampoco es nuevo, pero ya no golpeo a la gente, como en el colegio.

Pasé un tiempo sin escribir, estaba en el caos que significa el cambio. Qué curioso, con el cambio llegaron de forma mágica dos minerales que se relacionan y ayudan a éste: la calcantita y la calcita verde. Fe y cambio.

Ya estoy un poco más tranquila después del caos, limpiando y ordenando. Y es que sí siento cambios, sigo siendo yo, pero no tan "yo". Me gustan las cosas nuevas y tengo más claro qué cambiar y con qué hacer trueques.

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