¿Qué quieres ser cuando seas grande?

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Debo haber tenido unos cuatro años, o tal vez menos y me preguntaron: ¿Qué quieres ser cuando seas grande? y mis alternativas fueron: Arqueóloga, abogada (tal vez otro cosa) y turista; obviamente esta última causó risas, pero la pregunta fue clara. No me preguntaron ¿Qué título quieres tener? o ¿qué vas a hacer para obtener dinero en tu vida adulta?

Y con muchos talentos y habilidades llegué a la edad de 10 años y mi vida se orientó hacia Italia. Febrero de 1984 y al Festival de Viña del Mar estaba invitado un grupo italiano, que antes de escuchar cualquier canción, los conocí por una entrevista televisiva. Para no alargar esta historia, confieso que en menos de 2 días me había convertido en una fan, no una simple fan, sino en la obsesión misma que sólo a los 10 años un ser humano se puede permitir.

No sé si fue ese año, o el que siguió, pero un día -sin mucha fe- pedí un deseo a una estrella fugaz y me reí de mi misma, porque pedí conocer a este grupo que poco a poco (pero de manera acelerada) me enseñaba música y lengua italiana.

Pasaron los años y yo me paseaba entre el dibujo, la música, las letras, la matemática, la física, la geografía, los idiomas, etc., etc. y etc. (eso en lo intelectual) y miles de cosas más que me iban definiendo como una persona más bien mental donde mi pasión tenía su desahogo en Ricos y Pobres.

La Internet fue la herramienta con los que mis deseos inconscientes se comenzaron a materializar. Sin saberlo le envié un correo electrónico al sobrino de Angela; cuando lo supe casi se me cayó el pelo. Luego hice la primera página web (la que está a punto de desaparecer) dedicada a ellos y los contactos con otros fans crecieron.

Llego el tiempo del trabajo estable y en un bendito día, un día de abril en que estaba muy enojada; decidí viajar a Italia. Llame al banco y en horas tenía en mi cuenta el dinero suficiente para ir cómodamente al viejo mundo. No pensé mucho qué iba a hacer ni con quién me iba a juntar, sólo informé que iría. Sin embargo todos estos amigos no eran amigos imaginarios, cuando llegué me estaban esperando; en cada estación de tren y dispuestos a mostrarme sus ciudades; en moto o en autos ( hasta en un Fiat 500). Pero lo más importante me presentaron a mis ídolos y ellos sabían quién era yo.

Nunca pensé que iría a Italia, sin conocer personalmente a nadie, a encontrarme con grandes amigos, amigos de años. Nunca pensé cómo sería y fue mejor que todo lo que pude imaginar. Sólo bastó decidirme.

Hoy me preguntaron, por mi trabajo y bajo juramento, a qué me dedico y dije "soy ingeniero en sonido" pero si me preguntan qué soy, quizás lo que primero pienso es "soy fan de Ricchi e Poveri" y me gusta manejar cantando.

Ahora veo las fotos y sé que de verdad estuve allí, en todos esos lugares, con toda esa gente. Y más que recordar que no lo soñé recuerdo que todo es una ilusión.

Si ahora tuviera 4 años y me preguntaran qué quiero ser diría: sólo quiero ser yo, la versión más feliz de mí misma.

0 comentarios: